Y PARA QUÉ
El cuerpo, resentido
por las muchas torsiones
a que lo sometés,
amaneció agotado,
bolsa de huesos vieja
que un poco seguirá
andando, y no: presiente
que queda poco tiempo
de vida. Un cuerpo que antes
era ardilla, era músculo
juvenil. Las lecturas
desenfrenadas, casi
sin pausas, sin perdón
lo quebrantaron. Mala
pasión, única ley.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario