miércoles, 28 de agosto de 2019

LA PROPIEDAD, LA GENTE, LA ESCRITURA


Una puerta cerrada, 
pero que puedo abrir. 

Una ventana norte, 
pulmón la madrugada. 

Cuatro muros cansados 
de guardarme, guardarme. 

Y un techo horizontal, 
allá arriba, y el piso. 

Y pensar que van cuatro 
décadas que me saben. 

(Nudo vial. Dormir 
entre coches que pasan.) 

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