todos los templos deberíanComo la militancia
dar leche a sus hijos
hasta más no poder Spinetta
ocupa tanto espacio
en las redes, yo escribo
y publico palabras
que no comen del mundo
sino su luz. Ya ven:
incluso si es de noche,
alzo un bocado --un hilo,
por ejemplo; una puerta--
con los ojos y como,
callado, de ese pan
primero, exuberante.
Los militantes triscan
alcoholes de una vid
depauperada. Yo
mastico algo que es suma:
parsimonioso, dúctil.

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