EDADES
Ya no podés creer
en el fuego. Tampoco
en el agua. De tierra
son tus versos, que se hunden
en la turba de un cuerpo
que te acompaña desde
siempre y que no sos vos.
Aire de las palabras,
vos sos ese vahído
que se distiende desde
tu cuerpo al de tu amiga,
lo que se dice juntos,
lo que se canta andando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario