NO MANDARSE LA PARTE
Es verdad que me paso
de rosca en los enojos.
Y también es verdad
que no soy una luz
para lo que es afectos.
Estás entre la espada
y la pared: vivís
conmigo por amor,
pero cuando hay peleas
no tenés dónde ir.
Uno escribe en las pausas
queriendo ser mejor.
La vida es otra cosa.
Es a veces un grito
que las paredes callan.
(Cómo quisiera dártelo
todo sin condiciones
de ningún tipo, a modo
de beso porque sí...)
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