¡AGUA!
Yo también fui operado,
amor, en sueños. Era
un violín panza arriba,
y la camilla que
me llevaba a los tumbos
por pasillos de hule
más asépticos que
la muerte ya llegaba
a la sala en que... Entonces
desperté. Entre esas sombras
sólo estaban los médicos,
los enfermeros: nadie
que me amara. Parece
que vos contás conmigo.
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