jueves, 2 de mayo de 2019

EL MUNDO ANTIGUO


Los días son ermitas 
que mascan en silencio 
los mendrugos que un ángel 
dejó para el olvido. 

Porque el tiempo dispone 
del paso de los muelles 
por los cielos azules 
en que morir es nada. 

Cisne de la ventura: 
encendé mis dos piernas 
hasta que se amotinen. 

Quiero alejarme pronto 
de la terca memoria; 
quiero saber volar. 

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