lunes, 15 de abril de 2019

SIN REPETIR Y SIN SOPLAR


La Iglesia, con sus cuatro forúnculos, unida 
al terraplén de bienes que pernoctan, alfiles 
de alguna narración de estipendios del hampa, 
junta los arrecifes de las lonjas del ángel 
en una mezcolanza que no admite reproches. 

El Libro, periscopio de temporal severo, 
argumenta los cismas de otra colina y mosca, 
en tanto el feldespato de tu sien, promovido 
a esa chompa del pero, toga para difuntos, 
arrincona camiones sin caer en melindres. 

Tascas del neceser: ¿compulsaste las huchas 
del comedor de anoche dándote al escolazo 
del toro? Los derviches, la verga a los baúles, 
timaron estaciones, retiraron virajes, 
desmejoraron burros, sirga del escarpín. 

(Cantigas y verbenas 
y Tuñón del embrollo.) 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario