EN MEDIO DEL DESASTRE
Oscila una chicharra
a pocos metros. Han
llegado los calores,
y de lo que subsiste
de la naturaleza
en las grandes Ciudades
algo se agita. Escucho
las motos a lo lejos
y los autos, vislumbres
de un stereo. La fija
chicharra canta, absorta,
en mi patio. Ella es fiel
al mundo: porque sí:
hasta que todo se hunda.
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