ME DOY
El poeta no sabe
qué anda pasando. Bueno:
quizá nunca lo sepa.
Sospecha, nada más,
y mientras envejece.
Últimamente admite
que se equivoca mucho.
Se habrá reblandecido:
llora con las películas,
y se enoja y después
pide perdón. Es uno
de los nuestros. Sucede
que le creía al mote
de poeta. Admitamos
que también a nosotros
nos sacaron la roja
alguna vez. En fin.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario